No me suena de nada lo que dices, Luis. El punto focal de algo, es el centro de interés de la imagen de que se trate, y en cuanto a un árbol, son tantos detalles a tener en cuenta para considerarlo más o menos conseguido, que ese que mencionas vendría a ser como un punto de equilibrio entre inclinación, masas, grueso,altura, compensación del verde en ambos lados y por detrás...En fin, un lío complejo para un nivel que se sale de nuestras capacidades, en general. Para ir por orden, lo primero a aprender es el cultivo, porque es la supervivencia del bonsai. No sirve diseñar una maravilla, y que se nos muera por utilizar un sustrato incorrecto, una granulometría inadecuada, o una maceta con el drenaje obstruído...sin hablar del riego, ya de por sí todo un arte en sí mismo.
En cuanto a la armonía de un bonsai, cada uno que lo mire te dirá una cosa distinta. Cada árbol es un ser diferente, y a quien tiene que gustar el tuyo es, precisamente, a tí. Si no es así, entonces es cuando hay que aconsejarse. ¿Estamos de acuerdo? Un saludo.